Amanece vencida ya la noche.
Con un trinar de pájaros anunciando el dia
miro por la ventana entreabierta
un sollozo profundo anuda mi pecho.
Estoy enfermo en la cama moribundo
donde la vida de a poco me va dejando
Quiero calmar esta amargura, no puedo.
Quiero llorar esta angustia, no puedo.
Por que a cada instante muero.
Hojas marchitas de los campos vienen
que el viento del otoño al río llevará
Llevando con ellas, mi vida, mi estrella.
Déjame, soñar aunque llueva.
Déjame, que llore mi pena.
Apoya tu mano en mi frente y no llores
quiero sentir la brisa, oler la lluvia, mirar el cielo
Si no tengo amores, deseos, mi espera
de lejos miro el camino, es angosto el sendero
cierro mis ojos, sufro en silencio.
Cuando la muerte lleve mi sombra
borre mis pasos, llore mi silencio.
Se cubran de nieblas los campos,
llora si quieres el dolor que sientes
esta luz que en mi alma llevo
aunque un dia se apague
tus tibias lágrimas secará.
Elba Celedonia Paez